Nerea

La ciudad estaba aún despertando. Si paseabas por ella a esas horas, encontrarías una calma difícil de ver en otros momentos del día. El tráfico era escaso, inexistente en algunas calles. La gente no se amontonaba en los pasos de peatones, esperando el verde que les permitiese cruzar. Las farolas, aún encendidas, parecían querer lucharSigue leyendo «Nerea»

Pablo

– Qué buena es esta canción. – ¿Perdona? Levantó la cabeza y miró a su alrededor. Se había quedado ensimismado contando una y otra vez las monedas en su mano, mientras esperaba a que la cola para sacar el billete avanzase. La estación estaba bastante concurrida, era hora punta, y ya se habían colocado seisSigue leyendo «Pablo»