Pablo

– Qué buena es esta canción. – ¿Perdona? Levantó la cabeza y miró a su alrededor. Se había quedado ensimismado contando una y otra vez las monedas en su mano, mientras esperaba a que la cola para sacar el billete avanzase. La estación estaba bastante concurrida, era hora punta, y ya se habían colocado seisSigue leyendo «Pablo»